En este invierno, sabemos que las temperaturas bajas han sido más habituales, pero que a diferencia de otros años, ha sido un año seco. Por lo mismo, el ambiente en que se conservan nuestros alimentos dentro de nuestro hogar ha bajado, ya que la humedad no es tanta como se suele tener.

Sin embargo, al estar dentro de una casa, los ambientes se tratan de mantener lo más estable posible con respecto al verano, en cuanto a la temperatura. No obstante, la ventilación de las habitaciones es menor, debido al frío que existe en el exterior.

 

Por lo mismo, debemos resguardar nuestra despensa de la manera más conveniente posible, asegurando que nuestras provisiones habituales no se vean afectadas ni por el cambio de temperaturas, la humedad o la falta de ventilación.

 

En Cuido Mi Despensa tenemos los siguientes tips para conservar los alimentos de temporada de invierno que te presentamos a continuación:

 

1.- Haz un conteo de tus alimentos de temporada.

 

La temporada fría nos trae un cambio de menú bastante drástico con respecto al verano, ya que nuestras comidas suelen ser más contundentes o calóricas. Por lo mismo, compramos más legumbres o verduras que estaban poco disponibles en la estación anterior, como el zapallo, acelga, repollo, betarraga, coliflor, brócoli, ají, ajo, etc.

 

En el caso de las legumbres, que para invierno siempre se compran secas y en envases sellados, lo mejor es dejarlas en un frasco de plástico duro o de vidrio hermético, con tal de evitar la aparición de insectos. En caso de sospechar de que estén infestados, lo mejor es dejar el frasco en el congelador por algunos días. Con ello, cualquier larva que se haya metido accidentalmente en ellas será eliminada.

 

Recuerda lavar tus legumbres siempre antes de cocinarlas, ya que es el mejor filtro para evitar que algún elemento extraño se meta en nuestra comida.

 

En el caso de las verduras, la mayoría es posible conservarlas en el refrigerador, pero para evitar la mezcla de olores y desacelerar su proceso de descomposición, es una buena idea picarlas y congelarlas en bolsas. En este caso, se puede hacer con el zapallo, la betarraga, la zanahoria, si es que se van a consumir cocidas.

 

Otras verduras que se conservan muy bien en el exterior son el ají, el ajo y la cebolla. En este caso, le darán un muy buen toque hogareño si es que se conservan en mallas o vienen secos desde su compra. Eso si, antes de hacerlo, recuerda revisarlos bien y sacarle cualquier elemento extraño que pueda dañarlos, como la tierra o algún bicho.

 

2.- Mide la temperatura y la luz de tu despensa

 

Los alimentos que aparecen durante la temporada de invierno, generalmente son más resistentes a los cambios de temperatura. Sin embargo, esto no quiere decir que no se descompongan debido a factores ambientales.

 

Por lo mismo, para resguardar cualquier cambio que tal vez no hemos notado, es bueno revisar la temperatura y humedad de la habitación en que tenemos nuestros alimentos, con tal de dejar un ambiente regulado, fresco y seco.

 

Para ello, ocupa un termómetro ambiental y recuerda revisar el estado de las ampolletas de tu habitación. La luz también afecta la condición de los alimentos, por lo que debemos estabilizar todos los factores ambientales para prolongar su conservación.

 

3.- Evita el uso de fuentes de calor en tu despensa.

 

Las despensas son bastante reducidas, generalmente. Por lo mismo, no es bueno poner fuentes de calor cercanas a nuestros alimentos, debido a que los cambios de temperatura producen un proceso químico que puede desencadenar una descomposición.

 

Por lo mismo, evita tener cerca estufas infrarrojas o a gas, ya que generalmente al prender y apagarlas producen cambios de temperatura bastante bruscos que dañan nuestros alimentos que puedan ser volubles.

 

A su vez, es importante que tomemos en cuenta el material en que estamos conservando nuestros alimentos. Por ejemplo, los envases de metal son ideales ya que son los mejores para evitar plagas. Sin embargo, los metales son conductores de calor, por lo que al estar cercanos a una fuente, pueden calentarse y echar a perder lo que tienen en su interior.

 

En el caso del plástico, también es muy susceptible a derretirse si está cercano a una fuente de calor. Por lo mismo, tampoco es bueno ponerlos dentro de ellos.

 

El mejor material para conservación en invierno es el vidrio, que es quien más resiste el cambio de temperatura entre frío y calor durante la temporada. Prefiere estos frascos por sobre los otros.

 

Con estos datos, ya puedes conservar mejor tus alimentos de temporada. En Cuido Mi Despensa estamos para ayudarte. ¡Revisa más datos aquí!

 

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