La contaminación alimentaria se refiere a los casos en el que los alimentos presentan sustancias o elementos que no fueron añadidas de forma intencional, sino que llegaron allí durante el proceso de producción, transportación o almacenamiento de los mismos, incluso a causa de la contaminación ambiental, comprometiendo su calidad de consumo.

Aunque el término no implica partes de insectos, como pelos y este tipo de materias, consideramos oportuno darte algunos detalles sobre este problema para un mayor cuidado de la despensa.

5 datos a conocer de la contaminación alimentaria

La contaminación alimentaria puede afectar considerablemente la salud de tu familia, cosa que no ocurre cuando se consiguen polillas o larvas, las cuales no implican mayores peligros que el establecimiento de una plaga difícil de erradicar, por eso debemos inspeccionar y lavar muy bien todos los alimentos antes de consumirlos.

Existen 2 principales tipos de contaminantes alimentarios: la contaminación biológica y la química, las cuales te explicaremos a continuación.

1. Contaminación biológica

Como su nombre indica, es un tipo de contaminación que deriva de seres vivos, y pueden implicar microorganismos que una vez llegado al alimento, tienen la capacidad de crecer en él, haciendo el problema visible para evitar su consumo. Sin embargo, hay patógenos aún más peligrosos, porque no implican alteraciones detectables a simple vista, por lo que podemos ingerirlos sin darnos cuenta.

Entre los contaminantes biológicos podemos encontrar a los parásitos, hongos, virus y bacterias.

2. Contaminación química

Este tipo de contaminación es igual de peligrosa y pueden manifestar el problema nocivo o tóxico a corto, mediano o largo plazo. Debemos tener presente que hay contaminantes químicos que surgen de forma natural, como en el caso de algunos pescados y vegetales, los cuales producen toxinas que pueden ser muy peligrosas para las personas.

3. Tipos de contaminantes químicos

Además de los contaminantes tóxicos naturales, hay otros contaminantes que pueden afectar tus alimentos, como los que mencionamos a continuación:

– Ambientales: están en el entorno o medio ambiente y suelen llegar a los alimentos por mala manipulación, entre los más comunes están: mercurio, arsénico, dioxinas, cadmio, etc.

– Agrícolas: suelen derivar de productos empleados en plantaciones, como fertilizantes y plaguicidas.

– Compuestos de envases: algunos envases pueden derivar sustancias peligrosas; las latas pueden traspasar metales, los plásticos algunas moléculas y aditivos, e incluso las tintas usadas para la impresión de rótulos y etiquetas pueden llegar al alimento.

4. Contaminación física

Es otro tipo de contaminación que implica objetos presentes en los alimentos y que pueden causar daños o enfermedades a quienes los ingieren. Entre ellos podemos mencionar huesos, astillas, espinas, metales, maderas, cristales, plásticos, papel, entre otros.

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5. ¿Qué hacer ante la contaminación alimentaria?

Como lo explicamos anteriormente, hay patógenos que no son perceptibles a simple vista, haciendo que los consumamos y afectemos nuestra salud, por lo que la mejor arma es la higiene. Lavar los alimentos adecuadamente y adquirir productos con calidad certificada.

Otra gran alternativa es mantenerte al tanto de todas las novedades que constantemente publicamos para ti. En Cuido mi Despensa nos encargamos de darte información importante para el cuidado de la cocina y la despensa, por tu bienestar y el de tu familia.

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