La contaminación cruzada es un problema más común de lo que se cree, especialmente cuando cocinamos en casa, ya que los accidentes pueden ocurrir, el problema es que no siempre nos damos cuenta de ello. Es por ello que en esta oportunidad hablaremos de la contaminación cruzada y te daremos algunos tips para evitar este problema.

Entendiendo la contaminación cruzada

Antes de hablar de contaminación cruzada, tengamos claro a qué se refiere este término; aclarando que esto ocurre únicamente en los alimentos y que sus repercusiones pueden variar dependiendo de las sustancias implicadas.

¿Qué es?

La contaminación cruzada es un proceso generalmente accidental que se da cuando un alimento entra en contacto con otras sustancias; las cuales suelen ser tóxicas, aunque estas deriven de él. Por ejemplo, si cocinamos un filete de carne y al servirlo en un plato, entra en contacto con la sangre que derramó previamente, se está dando una contaminación cruzada.

Tipos de contaminación cruzada

Existen 2 tipos de contaminaciones cruzadas: la directa y la indirecta.

La contaminación cruzada directa es cuando los alimentos implicados en la preparación entran en contacto entre sí cuando no corresponde. Es decir, alimentos crudos contaminan a los que están cocidos.

Por su parte, se habla de contaminación cruzada indirecta, cuando es por medio de un utensilio de cocina que las sustancias contaminantes entran en contacto con la comida; bien sea cruda o cocida. E incluso cuando se da mucho antes de cocinarse, mientras están almacenadas en la despensa u otros espacios.

¿Qué puedo hacer ante esta situación?

La contaminación cruzada puede ocurrir de muchas maneras. En el caso del ejemplo anterior, bastaría con poner el filete nuevamente al fuego para eliminar bacterias y recuperar nuestro trozo de carne; pero esto no siempre es posible, ya que la contaminación puede darse de muchísimas maneras más. Si le ha caído accidentalmente un poco de cloro a tu sopa, no habrá manera de recuperarla.

En ocasiones ni siquiera nos percatamos que ha ocurrido este tipo de situaciones, pero en caso que te hayas dado cuenta, toma precauciones, y recupera tus alimentos si se puede, de lo contrario, lo mejor sería deshacerte de él.

Recuerda que la contaminación cruzada puede causar distintos problemas de salud y de diferentes niveles de gravedad, según las sustancias implicadas.

Riesgos de la contaminación cruzada

La intoxicación alimentaria es uno de los problemas más frecuentes originados por este problema, pudiendo causar vómitos, diarrea, dolor abdominal, falta de apetito, debilidad, fatiga, acidez y hasta fiebres o gastroenteritis.

Afortunadamente la mayoría de las veces este problema no causa males mayores, aún así lo mejor que podemos hacer es prevenir.

Evita este tipo de situaciones

Generalmente la contaminación cruzada se da cuando no se aplican las medidas de higiene y manipulación de alimentos adecuada. Sí, los accidentes siempre pueden ocurrir, pero también se pueden evitar; por eso la mejor alternativa es la prevención.

¿Cómo puedo prevenir la contaminación cruzada? Muy fácil, toma todas las medidas de higiene posible, presta mucha atención a lo que haces y evita a toda costa mantener productos tóxicos o sustancias que puedas considerar contaminantes cerca de la cocina, especialmente mientras preparas tus alimentos.

En ocasiones es imposible no tener estas sustancias contaminantes cerca o al alcance de los alimentos, especialmente si consideramos que pueden derivar de ellos mismos, como el caso de la sangre u otros restos de comida cruda. En estos casos lo mejor es ser ordenado y mantenerse atento de lo que hacemos.

¡No solo ocurre al cocinar!

Es muy importante tener claro que la contaminación cruzada no ocurre solo al cocinar, tampoco afecta a los alimentos cocidos únicamente; sino también a los crudos e incluso, mucho antes de prepararlos. Es decir, puede darse en cualquier momento de su manipulación, eso incluye su almacenamiento.

Esto nos lleva a comprender aún más la importancia de hacer limpieza y desinfección constante de la despensa, refrigeradores, congeladores y todos los espacios donde almacenes alimentos. También debemos señalar que se debe tener cuidado de no dejar residuos de desinfectante en estos espacios, ya que pueden ser los causantes de la contaminación. 

Almacena tus alimentos correctamente

Una de las maneras más efectivas de evitar la contaminación cruzada, es almacenando los alimentos correctamente, especialmente aquellos más propensos a romperse y estar en contacto con el entorno, para ello prefiere guardarlos en frascos herméticos, que eviten el paso de cualquier tipo de sustancias.

Te puede interesar: Contaminación alimentaria: lo que debes saber.

Puedes leer: El papel de la contaminación cruzada en el coronavirus

Cuido mi Despensa siempre contigo

En Cuido mi Despensa nos preocupamos por el bienestar de todos, por eso constantemente estamos publicando contenidos que ayudan a mantener el hogar y en especial la cocina y despensa protegidas de todo lo que les pueda afectar. Visítanos frecuentemente y encuentra todas las novedades que traemos para ti.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Copyright 2018. Todos los Derechos Reservados. Desarrollado por AGENCIA DIGITAL CEBRA