Los frascos herméticos son de gran utilidad para almacenar alimentos. Estos recipientes te ayudan a preservar las características de sabor, frescura y nutrición de tus productos para cocinar. 

En este nuevo artículo de Cuido Mi Despensa te contamos cómo almacenar tus alimentos de forma correcta y segura.

Desperdicio de alimentos por el mal almacenamiento

Se estima que solo en América Latina se desperdician cerca de 127 millones de toneladas de alimentos al año. Si bien, gran parte de esta pérdida se desarrolla a nivel industrial y en el proceso de venta de estos, también ocurre en nuestras casas. 

¿Te ha pasado que vas a usar un ingrediente para cocinar, pero al abrir la despensa éste está contaminado? Muchas veces esto ocurre por un mal almacenamiento de los productos que consumimos. Pero no te preocupes, este problema se puede evitar. 

No utilizar recipientes adecuados, dejarlos en el mismo empaque o no cerrarlos bien una vez que están abiertos, incide en que bacterias y bichos ingresen a nuestros alimentos contaminándolos y dejándolos incomibles. 

Por ello, una de las medidas que debes aplicar en tu despensa es el de utilizar frascos herméticos. Estos recipientes te ayudarán a preservar por más tiempo tus alimentos, evitando la humedad y visitantes no deseados. 

Te podría interesar: 6 errores que cometes en el almacenamiento de alimentos que no sabías

Frascos herméticos para almacenar tus alimentos

La hermeticidad es una característica importante que debes tomar en cuenta a la hora de almacenar tu comida. Si bien, los paquetes originales de los productos tienen las condiciones para preservar los alimentos, una vez que estos se abren pierden su efectividad de protección. 

Ante ello, la recomendación es que si vas a utilizar un ingrediente, el resto que quedó en la bolsa lo almacenes en un recipiente. Ideal que este sea hermético, ya que los de este tipo conservan las propiedades de olor, sabor y textura. 

Con esta acción evitas que tus comidas queden con los clásicos sabores u olores a “refrigerador”, “humedad”, o que pierdan su textura en nuestro paladar. Cuando un alimento pierde su calidad, la preparación de comida completa tendrá un sabor distinto al de lo habitual. 

Por último, el contar con recipientes herméticos -sean de lata, frascos de vidrio o bolsas con cierre hermético- podrás protegerlos de plagas como las polillas, gorgojos u hormigas, como también de gases y otros microorganismos. 

Beneficios de los frascos herméticos

Como te podrás dar cuenta, los envases de almacenamiento son importantes a la hora de conservar tus comidas. La integridad de sus sabores, texturas y olores depende de las condiciones que dispongas en tu despensa. 

A continuación, te explicamos por qué los frascos herméticos son beneficiosos para el cuidado de tus alimentos:

Son seguros

Los materiales con los que están construidos evitan que estos se rompan fácilmente, además de impedir filtraciones. Su cierre hermético permite que no ingresen agentes externos que puedan contaminar tus alimentos. 

No son tóxicos

Están fabricados con altos estándares tecnológicos que aseguran su correcto funcionamiento. Cumplen con la versatilidad de almacenar una variedad de productos, no solo de comida. Además, sirven para ambientes secos, como la despensa y para ambientes húmedos como el refrigerador.

Son duraderos

Su ergonomía les permite ser resistentes en el tiempo y a golpes. Son envases reutilizables, por lo que no contaminan el medio ambiente. 

Son transportables

No solo sirven para tenerlos en la despensa, también puedes llevarlos al trabajo o de picnic. Su cierre seguro te permite transportar hasta líquidos a donde quieras.  

Alimentos que puedes guardar en los frascos herméticos

Por las características de los frascos herméticos puedes almacenar casi cualquier tipo de alimento, sea seco o líquido; incluso comidas preparadas, aunque estas últimas debes almacenarlas en el refrigerador por un tiempo limitado. 

Algunos de los alimentos que puedes almacenar en ellos son:

  • Frutos secos y granos como: café, cacao, arroz, porotos, garbanzo, lentejas, quinoa y cuscús entre otros.
  • Frutos secos o deshidratados
  • Condimentos como: canela, pimienta, tomillo, comino, ajo en polvo, orégano, páprika, etc.
  • Hierbas como el té, hojas de laurel seca, ciboulette seco, romero, entre otros.
  • Alimentos como la leche en polvo, saborizantes, harinas, avena, levadura y más.

Te podría interesar: Meal prep: cómo almacenar comida de manera segura

En Cuido Mi Despensa te ayudamos a cuidar tus alimentos

Nuestra misión es guiarte en aquellas prácticas que te ayuden a preservar tus comidas. Sabemos lo importante que es para ti y tu familia contar con alimentos frescos y libres de contaminantes para tu salud. Visita nuestro blog para conocer más consejos de cómo cuidar tu despensa.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.

Copyright 2018. Todos los Derechos Reservados. Desarrollado por AGENCIA DIGITAL CEBRA