Los insecticidas son productos químicos que funcionan para prevenir y eliminar todo tipo de plagas e insectos de forma inmediata. Sin embargo, aunque sea un producto especializado e indicado para insectos, no dejan de ser venenos tóxicos que pueden afectarnos en diferentes medidas o causar reacciones alérgicas. 

Por ello si decides utilizarlo, toma precauciones y asegúrate de que no hayan productos ni alimentos dentro de la despensa al momento de rociarlos. Sigue leyendo nuestro artículo para conocer las recomendaciones al usar estos productos.

Insecticidas caseros vs. Insecticidas químicos ¿Cuál es más conveniente?

Los insecticidas son pesticidas que contienen compuestos químicos que sirven para fumigar una zona determinada. Estos productos a menudo se usan en las casas o sus inmediaciones para matar plagas como arañas, moscas, mosquitos y cucarachas. 

Si bien estos insecticidas son eficientes y sus resultados son inmediatos, el uso inadecuado de estos puede ocasionar un incendio o una explosión, ya que los propulsores generalmente son inflamables. Además, existe riesgo de enfermedad si no se abandona el lugar durante la descarga o se ingresa posteriormente sin ventilar el sitio.

Tipos de insecticidas

Los insecticidas están disponibles en muchas formas diferentes, las cuales incluyen aerosoles, polvos humectables,gases, gránulos, concentrados emulsionables, naturales y caseros, entre ellos tenemos:

Insecticidas químicos

De acuerdo con su composición química, acción toxicológica o método de penetración, los insecticidas se clasifican en orgánicos (contienen carbono) e inorgánicos:

  • Insecticida orgánico: Los insecticidas orgánicos son aquellos que contienen carbono, organofosforados y organoclorados en su fórmula química. Estos atacan el sistema nervioso central de los insectos, provocando parálisis o interrumpiendo su crecimiento.
  • Insecticida inorgánico: El sílice y el ácido bórico son dos tipos de insecticidas inorgánicos. El primero es un agente desecante que absorbe la capa cerosa de los insectos, llevándolos a la deshidratación y asfixia.

Insecticidas caseros

Los insecticidas caseros siempre fueron de uso doméstico. Sin embargo, actualmente han ido cobrando fuerza por ser elementos que pueden encontrarse fácilmente en nuestro hogar, además de ser bastante económicos para nuestro bolsillo.

Pueden elaborarse con una cantidad extensa de materiales naturales, entre los que se encuentran el bicarbonato, el ajo, leche, limón, tabaco y vinagre. Funcionan sobre todo como repelentes, y su principal ventaja radica en que no afecta ni a los alimentos ni a animales o personas.

Insecticidas naturales

También llamados insecticidas biológicos, son aquellos que tienen prácticamente nula incidencia en el medio ambiente, debido a que se degradan con facilidad.  Se utilizan elementos de origen natural como semillas maduras de lirios, flores o plantas aromáticas, entre las que se encuentran el ajo, la lavanda, la menta y el cilantro.

Este tipo de insecticidas agrícolas también se caracterizan por no perjudicar a otras especies, evitar que las plagas de insectos se vuelvan más resistentes a ellos y por servir más bien para el control de la permanencia de los insectos.

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Recomendaciones para el uso de insecticidas

Si decides usar insecticidas químicos, debes seguir algunas de las recomendaciones principales: Usar protección personal, lo mejor es que utilices guantes, lentes y de ser posible tapabocas, de este modo, en caso de entrar en contacto con el químico tus ojos y piel estén protegidos.

Estos son algunos de los consejos al momento de aplicar insecticidas:

  1. Despeja la despensa y guarda los productos y alimentos que hay en ella.
  2. Guardar utensilios de cocina para que no se contaminen.
  3. Leer cuidadosamente las instrucciones del envase.
  4. No rociar todos los ambientes de la casa con insecticida, porque solamente se lograría contaminar el hogar en forma excesiva.
  5. Fumigar donde haya más presencia de insectos, como por ejemplo alrededor de la despensa, ventanas, esquinas y otros muebles de cocina.
  6. Evitar la presencia de más personas durante la aplicación del insecticida. Los habitantes de la casa tienen que ingresar después del tiempo que indique el producto.
  7. Ventila los espacios antes, durante y después de la desinsectación por 30 minutos.
  8. Mantén alejado a los niños y mascotas.
  9. No organices la despensa de manera inmediata.

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