Las polillas de los alimentos son insectos que proliferan en la comida que almacenamos en nuestra despensa, provenientes de otros productos contaminados y algunas veces desde la misma fábrica. Las polillas chilenas pueden representar un verdadero dolor de cabeza, ya que su presencia en alimentos ocasiona desagrado. Conoce estos 5 datos curiosos y mantente atento a su posible aparición.

5 curiosidades de las polillas chilenas

Aunque ver polillas o sus larvas en nuestros alimentos pueden escandalizarnos, estas no son nocivas para nuestra salud. Conoce más sobre estas molestosas invasoras y mantente al tanto para evitar su aparición.

1. No son peligrosas

Las polillas en Chile y en cualquier otro país, representan una plaga, ya que son de fácil reproducción, pudiendo contaminar los alimentos. Sin embargo, de acuerdo a Alfredo Ugarte, el “bichólogo”, en un artículo para Publimetro, las larvas de las polillas no son tóxicas ni causan ningún riesgo ni peligros para la salud.

En otra publicación para BíoBío Chile, el bichólogo asegura que las polillas no tienen efectos negativos directamente en las personas, ya que no tienen aguijón, veneno o mandíbula.

2. Las polillas no son mariposas

Según un artículo del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, las polillas son diversas y muy diferentes entre sí, y se distinguen de las mariposas por la forma de sus antenas largas y delgadas. Además de esto, tienen forma de pluma, gracias a la posición de las alas durante el reposo.

3. Las polillas y la ropa

Algunas personas suelen confundir las polillas que conseguimos en los alimentos con las polillas que arruinan la ropa, que son de otra familia de insectos (Tineidae), y que son mucho más pequeñas. Sin embargo, las polillas de los alimentos en estado de larva pueden perforar paquetes de papel, cartón y plásticos, por lo que suelen infectar otros productos de tu despensa para alimentarse.

4. Contaminación reciente

Si en algún producto consigues larvas de polilla, es un indicio de una contaminación muy reciente (entre 10 y 15 días), ya que el ciclo completo de huevo a polilla no supera los 30 días en temporadas de calor, por ende actúa con rapidez, antes de estén en capacidad de reproducirse.

5. Los productos contaminados no se pierden

Como se dijo en un principio, las polillas y larvas no son tóxicas, por ende puedes limpiar y lavar meticulosamente los productos contaminados y consumirlos de manera inmediata o secarlos bien para mantenerlos en buenas condiciones para un consumo posterior. En caso de optar por la segunda opción, resguárdalos preferiblemente en frascos de vidrio para evitar recontaminación y mantenerlos lo más frescos posible.

 

Te puede interesar: Alfredo Ugarte: ¿Cómo elimino las larvas de polillas en mi despensa?

Puedes leer: Empezó la temporada de polillas ¿Cómo puedo prevenirlas?

 

En Cuido Mi Despensa estamos pendiente de ofrecerte los mejores consejos para que tu hogar esté libre de plagas e insectos. Mantente al tanto de nuestros contenidos y provee a tu familia la seguridad que se merece.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Copyright 2018. Todos los Derechos Reservados. Desarrollado por AGENCIA DIGITAL CEBRA