¿Necesitas abono para plantas? Si tu jardín está estropeado, seco y sin vida, lo más probable es que sí. Le debe faltar alimento, que es justamente lo que le proporciona este tipo de compuesto, nutriéndolo, revitalizándolo y devolviéndole su salud. 

 

Tipos de abono hay varios, pero ¿Sabías que existe uno que puedes preparar a base de las sobras de tus alimentos? Si tu respuesta es no, descuida, porque aquí te contamos todo sobre esta forma de elaboración.  

¿Qué es el abono para plantas?

Son compuestos orgánicos, que ayudan a revitalizar las plantas de nuestro jardín. A diferencia de los fertilizantes, son naturales y se introducen directamente a la tierra o al macetero. 

 

Son mucho más eficientes y amigables con el medioambiente, ya que han formado parte de seres vivos, tanto animales como vegetales. 

Abono para plantas: principales tipos orgánicos

  • Excremento de animales
  • Plantas
  • Bebidas calientes 
  • Comida

Restos de alimentos

Son un tipo de abono muy común y ventajoso, ya que mantienen tus plantas lindas, aprovechando al máximo la comida de tu hogar. Puedes ocupar alimentos de tu despensa y/o dar un nuevo uso a los restos que normalmente desechamos.

Alimentos para hacer abono  

1. Piel  de plátano

Sirve mucho gracias a su alto contenido de potasio, uno de los macronutrientes esenciales para la salud de las plantas. Contribuye a su floración, nacimiento de frutos, semillas,  además de estimular su crecimiento y mejorar su coloración. 

 

Esta piel se les puede usar en forma de té de plátano, una receta que se prepara hirviendo cuatro cáscaras en 1 litro de agua. Luego se cuelan, quedando listas para rociarlas sobre la tierra. 

 2. Cáscaras de huevo

Se componen en un 93% de carbonato cálcico, un compuesto muy beneficioso para las plantas. Por ejemplo, son muy útiles para aquellas que se enferman por falta de calcio, como es el caso de los pimientos, tomates y berenjenas. También funcionan muy bien como repelentes de babosas y caracoles en el jardín. 

 

Para utilizarlas, las cáscaras se pueden triturar e incorporar a un abono casero. Otra opción es hacerlas polvo, para echarlas directamente a la tierra.

 

Eso sí, la recomendación es que se viertan con moderación, ya que su exceso puede generar que las plantas tengan problemas para asimilar otros nutrientes. 

3. Lentejas

Tienen una alta composición de auxina, una hormona vegetal que estimula el crecimiento de las plantas. 

 

Para usarlas, puedes preparar un enraizante vertiendo 1 litro de agua sobre un recipiente con una taza de lentejas. Cuando lo hagas, tapas las legumbres con un paño y las dejas reposar por cuatro días para que germinen.

 

Pasado ese tiempo, tendrán raíces, por lo que estarán listas para el siguiente paso: el batido. Luego las cuelas, reservando el líquido resultante (color blanco), después lo mezclas con cuatro porciones de agua y lo reservas.  Finalmente, echas el abono en una regadera y listo. ¡Ya lo puedes usar para regar tu jardín!  

 

También puedes leer: 4 tipos de legumbres que siempre debes tener en tu despensa

 

Ahora conoces los restos de alimentos que te pueden servir para revitalizar tus plantas. Para saber más sobre este y otros temas de higiene y manipulación de alimentos, mantente atento a nuestro blog. ¡Tenemos mucha información para ti!

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Copyright 2018. Todos los Derechos Reservados. Desarrollado por AGENCIA DIGITAL CEBRA