Cuando hablamos de la cocina en invierno, siempre se nos vienen a la cabeza las sopas, las legumbres, las cremas y otros platos líquidos o semilíquidos que se preparan para conservar el calor. También empiezan a asomar los platos hondos y las ollas a presión, tradicionales para cocinar en esta época del año.

 

Sin embargo, existe un gran dilema con respecto a los platos preparados: la conservación. Ya que si bien son muy ricos, muchas veces es muy difícil conservarlos y recalentarlos, ya que si no se hacen de la manera correcta, pueden terminar echándose a perder.

 

Como conocemos de alimentos, en Cuido Mi Despensa tenemos algunos tips para que no pierdas tu comida preparada y puedas preparar tu sopa con tranquilidad, sin desperdiciar nada.

 

1.- Selecciona un buen envase para conservarla:

 

Cada vez que preparamos una sopa, es normal que nos sirvamos un plato después de prepararla. Sin embargo, debemos tener en cuenta de que si nos sobra algo, no debemos tirarlo a la basura.

 

Para conservar una sopa, es ideal servir lo que comeremos en ese momento y lo que sobre, pasarlo a un envase limpio, de plástico duro o vidrio, con tapa hermética.

 

Por regla de oro, nunca dejes una sopa guardada en la misma olla de preparación, ya que esto puede generar bacterias dentro del alimentos y acelerar su proceso de descomposición.

 

2.- Espera a que se enfríe a temperatura ambiente.

 

Después de vertirla en el envase, hay que taparla bien, para que quede con el menor flujo de aire dentro para evitar que cualquier microbio que circule en el aire, contamine la comida.

 

A su vez, déjala enfriar a temperatura ambiente antes de guardarla en el refrigerador. Como estas se consumen calientes, el shock de cambio de temperatura entre el frío y el calor puede ser fatal para el sabor y la conservación de un plato. Por lo mismo, deja pasar unas horas con el envase bien sellado antes de meterla a algún lugar frío.

 

3.- ¿Porciones?

 

Si es que tenemos mucha cantidad de sopa, es mejor porcionarla al guardarla. Por lo mismo, debemos escoger envases medianos o pequeños.

 

Nunca se debe recalentar una sopa más de una vez, ya que ayuda a la proliferación de bacterias. Por lo que escoger envases separados te permite ampliar su periodo de consumo en dónde decidas guardarlo.

 

4.- ¿Refrigerador o congelador?

 

Si vas a consumir la sopa de un día para otro, es mejor dejarla en el refrigerador guardada, ya que conservará más su sabor y tardará menos en calentarse. Además, si se deja en el refrigerador, podrás usar el microondas para recalentarla.

 

En el caso de congelar la sopa, recuerda que los envases de vidrio también son volubles a romperse con los cambios de temperatura. Por lo mismo, fíjate que sean aptos para la congelación antes de meter la sopa en el frío.

 

La sopa no se guarda a temperatura ambiente por mucho tiempo. Si es que decides prepararla como almuerzo y dejarla también como cena, es mejor que uses un termo para guardarla, ya que así no necesitarás recalentarla sino que la podrás consumir rápidamente. Si es que tomas esta última opción, guarda la sopa en el termo apenas termines de cocinarla, para que la pérdida de calor dentro de él sea mínima.

 

5.- ¿Es mejor recalentarla en el microondas o en la cocina?

 

Este tema es fundamental al conservar las sopas, ya que muchas veces no tenemos decidido en qué parte lo podemos recalentar. Muchas veces no está disponible la cocina para recalentar, por lo que buena parte de las personas prefieren usar el microondas.

 

Siempre es mejor recalentar las sopas en la cocina, ya que permiten manejar mejor las temperaturas de cocción, aunque al ser porcionadas, debemos tener a disposición nuestra una olla pequeña para agregar el plato.

 

Si se usa la cocina, tienes que agregar más agua a la olla, debido a que el proceso de evaporación al ponerla al fuego, va a reducir la cantidad que tenemos. Cuando hagamos esto, recuerda mezclarla bien con nuestro plato y hervir hasta el punto que deseemos comer.

 

En el caso de los microondas, no se deben calentar por más de dos minutos, además de que debemos tener cuidado en lo que calentamos. No todas las sopas son ideales para calentar en este tipo de electrodomésticos, ya que, por ejemplo, las legumbres suelen “explotar” al exponerse a este método de calentamiento. Si es que no están cubiertas de líquido, no es bueno ponerlas tanto tiempo en un microondas, ya que podemos crear un desastre.

 

6.- ¿Se pueden recalentar todas las sopas?

 

No. No todas las sopas se pueden recalentar. Hay muchos ingredientes que suelen ponerse amargos o avinagrarse a la hora de exponerse nuevamente al calor, como el apio, las acelgas, las espinacas, entre otros. Si la sopa se compone principalmente de estos elementos, no es conveniente guardarla.

 

Tampoco es recomendable guardar en nuestro refrigerador sopas que vengan prefabricadas, como las sopas en polvo, instantáneas o que se compraron congeladas. Recuerda que estos alimentos ya fueron cocidos una vez, y pasaron posteriormente a un proceso de deshidratación para su comercialización.

 

Con todos estos datos, ya estás seguro de consumir sin problemas tus platos líquidos. En Cuido Mi Despensa nos preocupamos por ti. ¡Revisa más datos de nuestra despensa aquí!

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Copyright 2018. Todos los Derechos Reservados. Desarrollado por AGENCIA DIGITAL CEBRA